Cómo puedes empezar a Aprender Inglés con Propósito

 

                                                                                                                      

Si queremos conectar realmente con nuestra Versión Inglesa, la forma más rápida de hacerlo pasa por darle una historia. 

Así es, lo primero es echarle mano a nuestra imaginación y darle una identidad, como si de un juego de actores se tratara.

Tu Versión Inglesa necesita su historia, necesita que dejes volar tu imaginación y le des forma, y a esto es a lo que te quiero invitar en este post. 

De esta manera, estaremos preparados para darle la bienvenida a este nuevo aspecto de nosotros y, poner cierta distancia con nuestra otra identidad, la que se relacionada con nuestra cultura e idioma maternos. 

Además de tu imaginación, la práctica el Mindfulness va a ser una de nuestras grandes aliadas en este viaje a tu Versión Inglesa.

                                  

¿What is Purposeful English?

                                                      Y es que, en lugar de aprender en un entorno libre de juicios, en el que el motor fuese nuestra curiosidad…

Muchos milennials lo hemos hecho, desde una cierta “amenaza” y expuestos a sentir “vergüenza” a sentirnos “no lo suficientemente inteligentes o talentosos para los idiomas”.

Se nos ha enseñado que para “pertenecer” convenía un cierto  ‘éxito académico”, una acumulación de títulos y masters. 

Muchos no estudiábamos desde el propósito sino desde la amenaza: a formar parte del mercado laboral, a seguir un plan predeterminado, en definitiva, a sobrevivir…

A este tipo de Educación la denomino “survival learningfrente a, otro tipo de educación que sí contempla el propósito y desarrollo personal: “thriving learning”. 

A mí también me ocurrió, durante mucho tiempo no prestaba atención a cómo me sentía al aprender, a qué asignaturas eran las que realmente me gustaban.  

En  mi caso, necesitaría más de una década para ser consciente de que esa crisis de propósito en la educación se iba reflejando también en cómo elegía aprender ciertas cosas y no otras, en mi definición del éxito y, lo más importante: en la falta de motivación y coherencia con mis valores en lo que hacía.  

Nadie me había enseñando a darle importancia a lo que sentía, a mi autenticidad, a mi propia voz.

En su lugar, se trataba más bien de seguir a una cierta autoridad que te daba las claves, que te decía cómo debías pensar, cómo tener éxito en la vida.

Así que tu, sencillamente,  seguías esas premisas, también en la forma de aprender. 

Si bien, los tiempos están cambiando, los puestos de trabajo también.

Existen nuevos problemas que requieren de nuevas soluciones, de una gran creatividad.

Todas ellas pasan por redefinir nuestra “Educación”, por cuestionarla, y también por apreciar sus aciertos. 

En caso de tu relación con el Inglés, si lo que  quieres recuperar tu fluidez, si algo puedo decirte después de 15 años y llegada a una fluidez casi Bilingüe es que empieces por tu propósito, por tu por qué. 

Un por qué que, probablemente, sea diferente al mío, pero que te llevará al mismo lugar: la fluidez avanzada. 

 

¿Por qué quieres hablar Inglés con fluidez?

 

Es una pregunta muy poderosa, y lo mejor de esta pregunta es cómo irá cambiando con el tiempo, cómo irá tomando forma. 

Una parte de ti, empezará a tomar consciencia de que “el hecho de que te gustan o no los materiales en inglés” importa, y mucho. 

Si realmente mueven tu interés y curiosidad, crear un hábito natural en Inglés te será muy fácil, de lo contrario, empezarás por un tiempo, pero, lo más probable, es que lo acabes dejando. 

Recuerdo que, de adolescente, asignaturas como “historia” o “filosofía” no gozaban de mucha popularidad. 

Sin embargo, no era tanto por las “asignaturas” en sí.

A veces un profesor tenía ese poder, porque es en el propósito de quién enseña donde la asignatura empieza a tener sentido para el que la aprende. 

De hecho, de un aburrimiento soberano, pasé a disfrutar como una enana estas asignaturas.

Y es que, los profesores que tuve al final del Instituto lo hacían con pasión.

El profesor que tenía de historia, lo hacía contándonos las cosas de forma que entendiéramos su relación con nuestras vidas, lo hacía con un gran sentido del humor.

Eran clases increíblemente entretenidas.

Ese profesor enseñaba desde el propósito, entendía la importancia de la “historia” pero sabía hacérnosla llegar.

Para ello, la parte emocional, la conexión que creaba con nosotros, era vital.

Sus clases creaban un sentido de pertenencia, un sentido de compartir algo por encima de nosotros mismos.

Entender cómo el pasado daba forma al presente y cómo todo terminaba hablando de nuestra vidas. 

Este profesor, nos ayudó a amar la historia porque la enseñaba con propósito. 

Un profesor que enseña con propósito, lo hace porque ha entendido la importancia de esa enseñanza en su propia vida, y quiere transmitirla.

Se trata de una energía de amor por el conocimiento, de entender la importancia real que tiene para mejorar nuestras vidas y conocernos a nosotros mismos.  

Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, en nuestra Educación, la de los Milennials, ha faltado “propósito” a la hora de aprender.

El foco estaba en ser «el mejor estudiante» y conseguir “buenos resultado en nuestros exámenes” y esa era nuestra historia de pertenencia.

Creencia: el premio esta en el resultado y no en el proceso en sí mismo. 

Esto ha generado una epidemia de adultos con síndrome de «perfeccionismo», por un lado, y de adultos con creencias erróneas sobre sus auténticas capacidades y valor personal. 

Esto se refleja perfectamente en la “aparente dificultad” de muchos millennials para superar el Nivel Intermedio de Inglés. 

 

No se trata de una cuestión de Inteligencia si no de emociones. 

 

Lo más curioso, sin embargo, es que nunca se ha tratado de “que se nos dean mal los idiomas” sino de no entender el propósito por el qué los queremos aprender, desde un principio. 

Al principio, muchos lo hacemos “para mejorar nuestras oportunidades  profesionales” y sí, es un buen lugar para empezar. 

Es una motivación para darnos impulso.

Sin embargo, si tu por qué no tiene un origen más íntimo y personal, si no sientes cierta conexión con ese idioma, lo más probable, es que consigas un avance durante un tiempo y vuelvas a la casilla de inicio. 

 

Durante décadas la energía en el Aprendizaje de Idiomas se ha puesto en el “Idioma” no en la cultura, en seleccionar los materiales de nuestra Inmersión. 

 

Este fue mi caso, y eso que, en su momento, mi interés era trabajar como Intérprete, así que creía que el propósito detrás de lo que hacía estaba claro. 

Sin embargo, la conversación sobre Propósito no formaba parte de mi realidad, tampoco la conversación sobre Inteligencia Emocional. 

De hecho, recuerdo como en la Universidad no tenía mucho interés por hablar sobre Lingüística o Traducción en sí.

Me interesaba más conectar con otras culturas, conocer personas de otros países y me interesaban conversaciones sobre Psicología o Filosofía. 

Me interesaba la propiedad de la Traducción como vehículo para hacer de puente y transmitir conocimiento de otras culturas.

Sin embargo, de aquella, no me escuchaba realmente, no le daba importancia a mis intereses y gustos.

Me movía más por el miedo, por tener una profesión con futuro o salidas que, por prestar atención a lo que más me interesaba, a lo que hacía casi sin esfuerzo y me llenaba de energía. 

 

         

 

En el caso del Aprendizaje de Idiomas, pasamos de entender un Idioma como una herramienta de conexión a convertirlo en un “objeto de estudio”. 

Enseñar algo desde la “desesperación” por aprenderlo no funciona en el caso de los Idiomas.

Crea una energía de resistencia que no ayuda al proceso de adquisición. 

La obligación a hablar ese idioma, sea como sea, no ayudará a que un niño (ni tampoco de adultos) adquiera una fluidez avanzada, y tampoco crear una conexión auténtica con ese idioma, si. 

Por ello, debemos de empezar desde la raíz, desde nuestras historias, debemos de empezar a crear puentes a estas culturas que emplean este Idioma que queremos adquirir. 

Recuerdo que, de pequeña, no entendía por qué tenía que aprender Inglés, nadie a mi alrededor lo hablaba, no entendía su función, su para qué:

 

¿Con quién iba a hablarlo?”

 

El hecho es que, la mente de un niño es eminentemente práctica y solo quiere una cosa: jugar. 

 

                 Pic Via Wildandfree.co

 

En lugar de facilitar una Inmersión natural escuchábamos “Podcasts de apenas 5 minutos” sobre el tiempo de Inglaterra, se creaban entornos artificiales donde se nos “forzaba” a aprender el Idioma.

Es verdad que, por entonces, no contábamos con todas las Plataformas que tenemos hoy en día (Podcasts, Audiolibros, Netflix, ORORO.tv, Spotify…) 

Sin embargo, en la actualidad el modelo, a penas ha cambiado, sigue convirtiendo el Inglés en un “objeto de estudio” y seguimos sin centrarlos en lo importante: crear un Hábito natural de Inmersión en Inglés. 

Muchos millennials todavía no han desarrollado un hábito natural de exposición al Ingles a día de hoy y se siguen preguntando porque no consiguen una fluidez avanzada.

Incluso cuando la mayoría de series y películas están en inglés en su Versión Original, y muchos contenidos interesantes y Podcasts están en Inglés. 

 

 “Bad habits are hard to kill” 

 

El nuestro no es un problema con el Inglés, el nuestro es un problema de Hábitos

 

 

Es algo que suelo comentarles a las personas que cursa la Membresía Boui a la Fluidez que tienen hijos. 

 

-Crea una Inmersión natural en Inglés en casa y compártela con ellos. 

-Van a verte hacerlo y van a querer imitarte y compartirlo contigo. 

 

Para ello, tienes que empezar tú primero, a crear esa Inmersión en Inglés y  navegar el “Discomfort” que supone, moverte por tu curiosidad y darle una Voz y una Historia a tu Versión Inglesa. 

Si queremos que las nuevas generaciones tengan esta herramienta para abrirse al mundo, debemos de empezar nosotros, poco a poco, creando este nuevo Hábito de Inmersión en Inglés

Recuperar el sentido de propósito en este Idioma que queremos hablar con fluidez y transmitirlo a los más jóvenes. 

Reescribir la historia de nuestra Versión Inglesa, pasa por un trabajado de “reparenting”.

Es decir, el hacer también “de padre o madre  de nuestra versión inglesa”;  de ese aspecto de nosotros que, en un momento dado, aprendió a temer un Idioma, a sentir amenaza con cada palabra que pronunciaba al “correcto” “incorrecto” en cada frase.

Se trata de ofrecerle compasión y la comprensión de que esto es un proceso y de aprender por fin a disfrutarlo.

 

The Gift is in trying

 

La recompensa está en intentarlo, en disfrutar de cada conversación, de sumergirnos en una nueva cultura, de sus gentes y, sobre todo, de sus historias. 

 

 ¿A caso recuerdas que adquirir tu Idioma Materno requiriese tanto esfuerzo?

 

Esta es la parte principal que vemos en el Área de Mindset.

Encontrar tu auténtica Voz Inglesa pasa por reescribir tu historia de la Infancia. 

Pasa por reformular el “Aprendizaje” por la “Adquisición Natural de Idiomas”

Pasa por crear un nuevo hábito de Inmersión en Inglés, no solo para ti, sino también para las generaciones más jóvenes. 

 

 

 

                                                                                                     

         

         

 

 

 

 

 

 

 

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